15 de marzo de 2024
Nos conocimos en la preparatoria, en un pasillo abarrotado entre el cambio de clase. Tú ibas distraído intentando no tirar tus cosas y yo llevaba demasiados libros en los brazos. Chocamos de frente, todo cayó al suelo y, entre las risas y la pena de juntar las hojas regadas, cruzamos miradas por primera vez. Ese tropiezo en el pasillo se convirtió en sentarnos juntos en la siguiente clase, compartir audífonos en los descansos y terminar hablando horas después del timbre. Lo que empezó como un accidente escolar terminó siendo el inicio de todo.
"Encontrar a alguien con quien reír de todo y planearlo todo no es coincidencia, es encontrar tu lugar seguro en el mundo."Carlos Eduardo & Sofía Isabel
Chocamos en medio del pasillo de la prepa entre el cambio de clase. Se nos cayeron los libros, nos moríamos de la pena, pero entre risas te ayudé a juntar todo y cruzamos miradas por primera vez.
Nos sentamos en las bancas del patio a escuchar nuestras canciones favoritas. Nos dimos cuenta de que compartíamos el mismo gusto musical y pasamos todo el receso hablando sin parar.
Quedamos de vernos saliendo de clases para ir por un café. Lo que iba a ser una salida rápida de una hora se convirtió en una plática de casi cuatro horas donde se nos olvidó el tiempo por completo.
Mientras caminábamos lentamente para hacer más largo el trayecto, nos confesamos lo que sentíamos y decidimos dar el paso para empezar formalmente nuestra historia juntos.
Aprovechamos las vacaciones para salir un día entero fuera de la ciudad. Entre fotos improvisadas, comida deliciosa y muchas risas, confirmamos que somos el mejor equipo.
Cenamos tranquilos, recordando cómo empezó todo con aquel tropiezo en la escuela y hablando de todas las cosas que todavía nos faltan por vivir y construir juntos.
Unas palabras guardadas en el corazón.
Con todo mi amor,